Fue el barco más hundido de la historia,
danzaban barracudas y reproches:
¡No quiero recordarlo!
Nuestros gritos, la carne,
tu sangre que manchaba mi pupila,
escocía con forma de la muerte…
…
Hoy me relajas con brazos que aún odio.
Maldita la mujer de ese mal verde.
Sara Torres
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