Vivir para tener un sueño verde,
casi como un sol roto
o el espeso ruido de tu tobillo.
Entender miradas, la pena tibia,
los bosques de caricias
que anidan en mis líquidas palabras…
Fui la chica del gánster, y tan muda
que solo fui la carne
o la tan muerta sombra de mi sueño.
Sara Torres
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