martes, 14 de abril de 2009

"¿En tu cole lleváis uniforme?"

Querido espejo,

¡que rabia de despertador y de sueños donde sigue presente! y más tarde, que rabia de atascos, de los bancos, y de las malas compañías (las telefónicas), ya verás...
Hoy tengo el papel de la comerciante, me pongo el uniforme que me dieron al terminar el Máster, aparco la poesía. Este uniforme permite vender: vender mi empresa, mis grandes valores... lo que más rabia me da es no tener un accesorio que combine y que permita olvidar: olvidar la meláncolía, la pena... Los recuerdo no, ¿ves? con eso y su olor aún puedo sola. Algo es algo.

Besos de una grande, aún un poco pequeña

1 comentario:

Jeronimo dijo...

Jamás he visto a nadie con una proyección tan enorme. Qué orgullo, y qué esperanza de saber que aún nos queda (a los lectores) lo mejor.