lunes, 13 de abril de 2009

La carta

Querido espejo,

un día estrené la lluvia del dejar de buscar sin rumbo, de no habrá más rencores.
Recogí a la niña que fui para pasearnos por aquel sueño que tuvimos.

Ahora escribimos una carta al Sr. Destino, reclamando.
Y por ahora aplica el silencio administrativo...

1 comentario:

Jeronimo dijo...

El ardor que tiene cada palabra es enorme. Enhorabuena. Besos de mar.