lunes, 13 de abril de 2009

Querido espejo,

¿Dónde está? Anoche le llamé pero estaba en sueños y me he levantado cansada de distancia.
Hoy hace sol, hoy desde hace mucho tiempo, no estoy enferma un lunes, de puro lunes.

Tengo aquí dentro mi anhelo de irrealidad probable, la ausencia calmada... Es importante guardar tu turno y hablar con Dios.

PD: mientras miraba el escaparate, y de espaldas a mí, pasaste de largo, ni nos miramos.
Si volvíste a pasar, quizá fue culpa mía, no de mis piernas, que buscaban botas. Fue que yo no me giré.

Besos de sol henchido, primavera ansiosa

No hay comentarios: