El día que no escribí nada
alguien dio una mala contestación a alguien
en algún lugar,una mariposa batió las alas en Tokio,
y ni el más sensible sismógrafo se conmovió.
Inaceptable
fue la cantidad de hormigas
que murieron, aplastadas bajo mis botas
tras una serie de acontecimientos
lamentables.
El día que no escribí nada
ni siquiera bebí, no recuerdo besar
y los trenes partieron,
con la certeza
de que no era calculado
el tiempo que tardarían en llegar al punto equis.
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2 comentarios:
Al lorito con Iago, un talentazo en toda regla!
jaja muchas gracias por tus palabras, sara. un beso muy grande.
iago.
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