
"El suyo fue el suicidio más largo de la historia"
El jazz había nacido como un medio para desahogar la tristeza, la rabia, o celebrar la alegría. Era una comunicación de dentro a fuera. Bill Evans lo convirtió en una conversación íntima, replegada en sí misma. Aquella música que se contagiaba del humo y el vocerío de los clubs nocturnos, adquiría con él unos tonos secretos e inefables. Sus solos reclamaban una escucha recogida y ensimismada; en algunos momentos, su delicadeza parecía incluso encontrarse más cerca del silencio que del sonido.
Una entrevista interesantísima sobre la teoría sobre el jazz de este genio: profundamente humilde, inseguro, sensible, maravilloso Bill Evans

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