Un remedio que tapa ese remiendo
que forma el
imprevisto
de ganas de decirte que te odio,
gozar la humillación
que te mostrara.
Una losa que un día fue una cosa que alteraba
lo que es inalterable en lo volátil:
un nitrito en forma
de nitrato de quererte
que recuerdas como un hito pasajero
el tren se te ha marchado.


No hay comentarios:
Publicar un comentario