martes, 22 de enero de 2013

Hoy es un día




de quitarte la ropa en la nieve y lanzarte de cabeza a un géiser, sentirlo desde la punta de tus dedos, deleitarse en ir dejando el frío, rodearte del calor y del agua, aprender de su quietud.
Sobre todo es el momento de hundirte y detener el tiempo. Que nada suceda mientras, sólo abrir los ojos, oir el silencio y ser la inmensidad de la tierra.
Porque no hay un átomo de tristeza en ella.

3 comentarios:

raúl dijo...

wow! hoy es un día... espléndido! :)

Sara dijo...

y hoy te deseo un día igual para ti, Raúl, besos hacia el Mediterráneo.

Cruella dijo...

Precioso!!!!!!! Brutal!!!!!