
Uno de mis escenas favoritas de La ardilla roja es cuando él observa una foto en la que sale con su ex y encuentra de fondo a ese nuevo amor que ha escapado, paseando, mirando a la cámara detrás de la pareja.
Siempre me ha resultado especial cuando empiezas a conocer a alguien y aparecen lugares en donde habéis coincidido en un mismo tiempo, siempre imagino esa mirada fugaz de cruzarse por primera vez que me resulta tan morbosa, a quién no le gustaría saberlo entonces para susurrarle al pasar a su lado: "tú y yo, en un tiempo, vamos a besarnos mucho..." Más impactante aún si cuando se coincidió fue en la infancia.
Las casualidades, los cruces de caminos alimentan la magia y el morbo de pensar que ese alguien fue en un momento dado sólo un desconocido...

1 comentario:
Una vez más... volvemos a estar en sintonía...
Que me gusta Medem... que me gusta la Ardilla... que me gusta esa escena...
Estoy pasando por algo parecido...
Todo va encajando y tiene su espacio de nuevo... y lo mejor: estaba ahí y no pasó antes pues...
PD: lo que tú dices "en un tiempo vamos a besarnos mucho" (me ha encantado nena!)
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