sábado, 26 de febrero de 2011

Niña salvaje de Philadelphia (tributo a Gia Carangi)









Niña salvaje de Philadelphia, bowie kid, andrógina y rebelde, llega a Nueva York con 18 años, justo para el comienzo de la década de los 80 y su historia representó todos los excesos de esa época. Con una personalidad increíble, primera morena en un mundo de rubias, creó el concepto de supermodelo y todo lo que representa como fenómeno social. Trabajó con los mejores fotógrafos, hizo editoriales gloriosas, publicidad, todo el mundo en la industria la quería y también la deseaba.
Con una infancia complicada, lesbiana, siempre sintiéndose incomprendida, comienza a comerse la noche de Nueva York, Studio 54, drogas, sexo, drogas más fuertes, ese despertar en camas ajenas rodeada de desconocidos, caída segura a los infiernos. Mientras ella enviaba flores a las modelos con las que trabajaba e iba reclamando cariño a gritos, algunos fotógrafos empezaron a descubrir con horror marcas de pinchazos en sus brazos. La gloria se le escurría por los dedos mientras seguía representando el lujo y la belleza excesivas de una época salvaje. Cayó desde las mejores fiestas a las shootting galleries de la capital del glamour y el dinero.
El resto de su historia es la tristeza más extrema en una de las caras más bonitas del mundo, niña perdida que no pasó de los 26 y todavía es una herida abierta en un mundo que representa descarnadamente la belleza y la miseria en estado salvaje, tal como lo hizo y sigue haciendo la inolvidable Gia Carangi.


No hay comentarios: