lunes, 13 de diciembre de 2010

Aprendiz de avestruz




"-Sal.

- ¡No!

- ¡Sal!

- ¡¡¡No quiero!!!"


A veces mantengo estos diálogos con la vida, igual que cuando me obligaban a bajar al patio y prefería quedarme en mi cuarto soñando despierta, a salvo de los niños malvados, a salvo de pedir permiso para jugar o saltar a la comba, rezando por no enredarme.
Cito una gran frase de un gran escritor y también ex niño al que asaltaría un oso en la excursión de fin de curso, Matías Candeira:
"Yo quisiera tener un delorean y viajar en el tiempo y contemplar el envés de la vida para deshacer los nudos. Qué tristeza..."

5 comentarios:

Cruella dijo...

Siiiiiiii que verdad!!!!! ... yo también quería quedarme soñando en la habitación...

Kisses

XENOPUS dijo...

Y porque nunca me lo dijiste :P ... yo tambien odiaba el patio ...

Sara dijo...

véis? estaba sobrevalorado bajar al patio. Alguien debió decírnoslo entonces!
besos, queridos

Anónimo dijo...

Como mola ese culo. Es el tuyo?

Sara dijo...

....si me conocieras sabrías que no, así que no voy a contestar este tipo de preguntas de desconocidos