Papel, taza, tecla, damero, teléfono móvil
Dejar marcadas hurañas las huellas
en ese teléfono móvil,
sería más fácil llamarme cruel,
dejarte vencer al castigo
siguiendo la senda del miedo,
el ruido que hace la taza
que cae
rompiendo dameros que fuimos
sus piezas.
Derrama tú el agua que sirve
de espanto a la tecla de adviento,
borrar
el grito que pongo en tu boca
que cae:
de nuevo tú y yo en el damero. *
* (Un papel que desenmascara
las sombras
no es más que otro final vacío).
Sara Torres
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario