Ciégate para siempre:
también la eternidad está llena de ojos-
allí
se ahoga lo que hizo caminar a las imágenes
al término en que han aparecido,
allí
se extingue lo que del lenguaje
también te ha retirado con un gesto,
lo que dejabas iniciarse como
la danza de dos palabras sólo hechas
de otoño y seda y nada.
Paul Celan
Este poema me ha hizo recordar un sueño que tuve a los 20 años, en el que moría y no había nada más, sólo quedarse encerrado en una oscuridad absoluta con la mente atrapada entre cuatro paredes negras. Qué puede haber más terrible.
Entones, me hubiera gustado creer en una eternidad llena de ojos...
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