Quién me mandaría mirar, estás
chupando de tus dedos algo en polvo
y suena a que imagino maremotos.
Es preciso, como al agua, probarte
(dedo que resulte templado) y
entonces ya en tu boca, mi inmersión.
Que triste no decirte “mar sin fondo”,
sería un tsunami improcedente…
se prohíbe en nuestras Normas de trabajo.
Sara Torres
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

1 comentario:
encanta
Publicar un comentario