
Si bien la insolencia me da ganas de sacar un guante de cuero negro del bolsillo y abofetear con él ambas mejillas al atrevido, la injusticia me produce unas tremendas ganas de sacar tal guante e ir poniéndolo despacito, ajustando cada dedito a la altura de mis ojos, comprobando que está perfectamente colocado, para al final girar la mano y comenzar un movimiento de vaivén rapidísimo en la cara del infractor.
He dicho!

3 comentarios:
por un momento, con la injusticia, pensé que le ibas a meter el guante por el culo!! :P
jeje creo en estos pequeños detalles radica la diferencia de géneros, soy bruta en ocasiones pero algo así ni se me pasaría por la cabeza.
sobre todo porque estas imágenes las veo claramente en mi cabeza y luego hay que comer, ¿sabes? ;)
un besito, Mr. Music
has dicho! yeah!
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