viernes, 11 de marzo de 2011

Hacer hombres


Me contaba una amiga sobre un reportaje que vio acerca del mundo de la prostitución:

“Salían entrevistando a una madame, una señora de unos sesenta años, pero estupenda, con una elegancia, bien vestida, con un collar de perlas largo y un perro en el regazo al que iba acariciando mientras hablaba…
Al final del reportaje le preguntaba la periodista:
- Si volviera a nacer, ¿volvería a ejercer la prostitución?
Y ella, divina, dijo:
- Sí, volvería a hacer hombres.
Ah, qué frase, nena, fíjate como lo expresó, ¡volvería a hacer hombres!...”

Yo no debí entenderlo tan rápido como mi amiga, de hecho, qué inquietud me genera la frase, me impresiona en general ese poder de interpretar una realidad y generar un lenguaje que no es fácilmente comprensible por quien no los conoce, o al menos, genera una duda en su interpretación, como me sucede en este caso.
Es aquella sensación que se tenía de niño cuando se aprendía algo sin saber qué significaba realmente, pero con el convencimiento absoluto de que tenía todo el sentido del mundo.

Señora, gracias por ese manejo de la palabra . Lo dicho, la poesía está en cualquier lado, incluso haciendo hombres.

2 comentarios:

Sara dijo...

la duda que tengo es entre "hacer" en el sentido de "hacer la calle", por ejemplo, o bien como en la mili que "te hacía un hombre"
una explicacion quiero!!!

Cruella dijo...

Sara... que me he quedao igual que tú!!! la mismica duda tengo...

Pero venga va... me decanto por lo siguiente: hacer hombres! no la calle... sino a ellos... que se sientan HOMBRES sin máscara...

Pero ahora me viene otra duda: ¿todos los hombres tienen entonces máscara?...

Ésto que me cuentas me pilla en una época de inflexión personal-sentimental así que soy una duda andante respecto a los hombres...

Que grande la frase, nena!

Besitos